Alexandra Quintanilla Zamora fue declarada culpable por conducir en estado de embriaguez luego de un control ejecutado por la Empresa de Movilidad de Cuenca la madrugada del 28 de febrero de 2026 en Cuenca. Una jueza de la Unidad Judicial Especializada en Tránsito le impuso 30 días de prisión, multa de tres salarios básicos unificados y la suspensión de la licencia por 60 días.
El procedimiento se desarrolló a las 00:42 en la intersección de Bajada de Todos Santos y Paseo 3 de Noviembre, donde agentes realizaban controles de documentos y pruebas de alcoholemia. Según el parte policial, los uniformados percibieron aliento a licor al momento de solicitar la licencia y la matrícula del vehículo.
De acuerdo con el informe, la funcionaria no colaboró con la diligencia y presuntamente proporcionó otros datos personales. Los agentes solicitaron que se sometiera al alcohotest, pero la prueba no se concretó. El reporte también señala que presentó una crisis nerviosa, por lo que fue trasladada al Hospital José Carrasco Arteaga. Además, se indicó que no quiso descender del vehículo, lo que obligó a pedir apoyo de la Policía Nacional para continuar con el procedimiento.
La sentencia se conoció el domingo 1 de marzo. La jueza fundamentó su resolución en el artículo 385 del Código Orgánico Integral Penal y dispuso la privación de libertad por 30 días, una multa equivalente a 1 446 dólares y la suspensión de la licencia por 60 días. Estas medidas se cumplirán una vez que la viceprefecta se recupere médicamente.
Tras conocerse el fallo, la Prefectura del Azuay emitió un comunicado aclarando que el hecho no involucra recursos ni bienes institucionales. El prefecto Jota Lloret Valdivieso señaló que se trata de un asunto personal y afirmó que la ley debe aplicarse por igual a todas las personas, indicando que el caso deberá resolverse en el ámbito judicial.
Por: Telerama Noticias